ANTIMONIUM TARTARICUM

Tartrato de antimonio y de potasa.

GENERALIDADES

Trastornos respiratorios que se acompañan de disnea que puede alcanzar la asfixia. Trastornos digestivos, sobre todo gástricos, con síntomas coleriformes.

AGRAVACIÓN: Por el tiempo frío y húmedo; por el calor; los cambios de tiempo; en la primavera; estando acostado por la noche; por la leche y todos los alimentos ácidos.

MEJORÍA: Por el frío; por estar sentado; sobre el lado derecho; por la expectoración y por los eructos.

SINTOMATOLOGÍA

Somnolencia intensa con TENDENCIA INVENCIBLE AL SUEÑO. Estado de estupor con ansiedad y delirio. Postración con coma y cara pálida.

Debilidad intensa con TEMBLORES y paresia de los miembros.

Vértigos al poner el enfermo la cabeza sobre la almohada.

NAUSEAS CONSTANTES con ansiedad mortal y postración (Arsenicum). Vómitos con muchos esfuerzos muy dolorosos amenazando rápidamente un estado de sofocación (asfixia) y ansiedad profunda, como si el enfermo fuera a morir.

A medida que el enfermo vomita, se encuentra más y más agotado. No puede calmar sus vómitos y expulsa todo cuanto ingiere; mejora ligeramente estando acostado sobre el lado derecho.

Aversión por la leche que le produce náuseas, deseo de cosas ácidas, sobre todo frutas. Lengua pastosa, gruesa, blanquizca, con papilas y bordes rojos y sobre todo con la parte media muy roja y muy seca.

Dolores abdominales espasmódicos. Diarrea coleriforme. Mucha acumulación de mucosidades en las vías respiratorias. GRAN CANTIDAD DE ESTERTORES, PERO NINGUNA EXPECTORACION.

RESPIRACIÓN MUY RUIDOSA, disnea intensa, estado cianótico de la cara, tendencia a la asfixia, sudores fríos, postración y ansiedad.

Alas de la nariz muy dilatadas, animadas de batimientos rápidos y sincrónicos a los movimientos respiratorios* (Lycopodium).

Tos espasmódica, sofocante, que se agrava a la menor ingestión de alimentos y como a las tres de la mañana, obligando al enfermo a sentarse en la cama (el paciente necesita estar sostenido en esta forma pues su debilidad es grande) con náuseas y vómitos. Tos que mejora por eructaciones (Sanguinaria) con poca o nada de expectoración.

Estado de asfixia: pulso rápido, débil, pequeño, algunas veces imperceptible (Arsenicum).

Dolores violentos en la región sacrolumbar con sensación de peso en la región del cóccix.

Erupción pustulosa, que deja trazos lívidos.

CLíNICA

La tendencia a la asfixia es la característíca esencial del enfermo de Antimonium tartaricum, donde si este estado se acentúa reclama también Carbo vegetabilis. El pulmón está bloqueado de mucosidades que encumbran los bronquios y no pueden ser expulsadas. El enfermo vomita y tose pero no expectora. Asma. Bronconeumonía. Bronquitis de la infancia y de la senectud. Coqueluche. Cianosis. Disnea. Edema del pulmón. Impétigo. Pericarditis. Neumonía. Viruelas. Antimonium tartaricum es más bien un remedio respiratorio; Antimonium crudum es un remedio digestivo.

RELACIONES

En la evolución con tendencia a la gravedad: Carbo vegetabilis. En la evolución hacia la mejoría: Ipeca, después China. La indicación de Antimonium tartaricum se desarrolla más generalmente sobre un estado hidrogenoide y Natrum sulphuricum es frecuentemente un remedio que conviene para acelerar la curación y evitar el retorno de las congestiones pasivas del pulmón, tan frecuentes en la senectud.

DOSIS

6a y 30a.