SULPHUR IODATUM

 

Ioduro de azufre.

Autointoxicación en los tuberculínicos

(Psora y tuberculosis). Traqueítis crónica. Pruritos intensos con erupciones persistentes.

AGRAVACIÓN: Por la mañana, al agacharse, al subir escaleras.

MEJORÍA: Por la expectoración.

Debilidad física y mental que se agrava por la mañana, con adelgazamiento y adenopatía ganglionar.

Cefalalgia persistente con sensación de venda apretada alrededor de la frente que se agrava por agacharse.

Hipertrofia crónica de las amígdalas

con enrojecimiento y adenopatía cervical. Herpes sobre los labios.

Ausencia absoluta de apetito, deseo por cosas ácidas. Constipación. Prurito anal.

Coriza: escurrimiento espeso, excoriante: tos violenta, fatigante, producida por mucosidades traqueales abundantes, espesas, difíciles de expulsar y mejoría por la expectoración.

Respiración habitualmente difícil, el enfermo no puede subir las escaleras. Palpitaciones con oleadas de calor.

Erupciones persistentes,

con escurrimiento ligero y pruritos intensos. acné punctata persistente       en   la frente y la espalda. Sicosis de la barba. Liquen plano.

CLÍNICA: Sulphur  iodatum conviene particularmente en todos los casos en que Sulphur está indicado; su acción profunda puede ser temida en razón de la violencia de la crisis de eliminación provocada que puede entrañar, principalmente en el tuberculínico, un adelgazamiento rápido. El niño y el adolescente se benefician sobre todo porque su empleo prepara la acción más enérgica de una tuberculina.

Abscesos. Acné. Adenitis. Eritema nudoso. Escrófula. Hipotensión. Pleuresía. Psoriasis. Pielonefritis. Tuberculosis. Zona.

RELACIONES: Kali bich. (expectoración difícil). Bellis, Kali bich. (acné).

Complementario: Pulsatilla.

DOSIS: 6a, 30a y 200a.