TUBERCULINUM T. K.

Tuberculina de Koch, T.K.

Generalidades

Disminución rápida de las fuerzas con adelgazamiento notable. Estado tuberculínico o tuberculoso.

AGRAVACIÓN: Por el menor ejercicio, por la mañana, por la tarde, en la cama, al principio del sueño, por la noche, a partir de las tres de la mañana (sudores y diarrea), por el tiempo húmedo y frío y en una habitación cerrada.

MEJORÍA: Por el reposo y en el aire fresco.

Sintomatología

Debilidad intensa con deseo constante de cambiar de lugar, no se encuentra bien en ninguna parte.

Deprimido física y moralmente. Irritable, sobre todo al despertarse, fastidiado, ansioso y melancólico. Se queja y jime por la más leve causa. Sensibilidad extraordinaria a la música (Natr. mur.).

Somnolencia por la mañana y después de la comida. Insomnio de la una a las tres de la mañana (Ars.). Escalofríos que principian al empezar a dormirse el enfermo.

DOLORES ESCENCIALMENTE VARIABLES, CAMBIANTES Y ERRATICOS (Puls., Kali bich.), comienzan y terminan bruscamente.

Cefalalgia intensa con dolores agudos que se extienden del ojo derecho a la región occipital derecha o del ojo derecho al oído izquierdo atravesando todo el cráneo. Dolor como si un círculo de fuego rodeara la cabeza. Cefalalgia de los estudiantes que se agrava por el más leve trabajo intelectual (Natr. mur., Calc. phos.---- mejorando al comer, Anac.).

Párpados hinchados sobre todo por la mañana. Orzuelo de repetición, particularmente a nivel del párpado superior del ojo derecho, muy doloroso, con escurrimiento de pus verdoso. Herpes sobre los párpados. Conjuntivitis.

Otorrea crónica, escurrimiento amarillento e indoloro. Zumbido de oídos.

Aliento fétido. Mal sabor de la boca como de grasa rancia. Sabor metálico.

Hinchazón, encías sangrantes y ulceradas, los dientes parecen estar unidos por una substancia aglutinante y viscosa.

Lengua saburrosa, de aspecto de frambuesa (Bell., Ail.) dolorosa, sobre todo en la punta, como si estuviera quemada (Sang.).

Sed por pequeñas cantidades de agua fría (Ars.). Aversión por todos los alimentos, particularmente por la carne y los dulces (deseo de azúcar: Arg. nitr., Sulph.). Deseo de tomar leche fría (Calc. carb.).

HIPERTROFIA CRÓNICA DE LAS AMÍGDALAS con resequedad de la garganta y ardor; dolores vivos al deglutir. Dolores en el cuello por la mañana con deglución dolorosa. Adenopatía cervical.

Náuseas con repugnancia a la vista y al olor de los alimentos (Ars., Colch., Sep.). Vómitos repetidos con dolor de cabeza generalmente disminuido por vomitar, con sudores fríos y debilidad intensa.

Dolores calambroideos en el estómago y el vientre con hinchazón del abdomen, distensión dolorosa y dolores vivos en el bazo y en el hígado con ligera ictericia. Dolores apendiculares. Adenopatía ganglionar mesentérica o inguinal con fiebre (tabes mesentérica).

DIARREA POR LA MAÑANA TEMPRANO COMO A LAS CINCO HORAS, brusca, con deseo imperioso de evacuar (Sulph.), algunas veces con tos (Rum.), siempre con adelgazamiento aun cuando el paciente coma bien (Iod., Natr. mur.). Evacuaciones acuosas, obscuras, frecuentemente negras, siempre expulsadas en chorro, de olor fétido, algunas veces el olor es de queso viejo (Hep. sulph.), se acompaña de debilidad intensa y sudores nocturnos abundantes. (La diarrea existe también durante el día: de 7 a 10 evacuaciones por día).

SENSIBILIDAD EXTREMADA AL FRÍO. EL enfermo parece resfriarse cuando inspira aire fresco (Hep. sulph.).

Coriza de repetición con estornudos, dolores en los dientes y los oídos. Pequeños furúnculos muy dolorosos en la nariz y sobre el labio superior.

Afonía dolorosa intermitente. La voz se pone clara por uno o dos días, después reaparece el enronquecimiento.

Tos irritante, particularmente por la noche que impide al enfermo a dormir, con dolores que irradian a los brazos. Expectoración globulosa. Opresión.

Deseo intenso de respirar aire fresco.

Rapidez extremada de la respiración sin disnea verdadera. Cuando el enfermo habla este síntoma desaparece brúscamente.

Palpitaciones por la mañana temprano.

Palpitaciones con tos en las inspiraciones profundas, por la noche, cuando el enfermo sube la cabeza sobre la almohada. Pulso rápido.

Dificultad para orinar, tiene que hacer un esfuerzo durante la evacuación para orinar.

Generalmente el enfermo orina con lentitud pero frecuentemente sobre todo durante los cambios de tiempo. Orina turbia, rebotada, de olor a habas cocidas (Colibacilline, Form. ruf.). Hematuria con dolores renales. Albuminuria.

Testículos hinchados y dolorosos sobre el lado derecho. Hidrocele.

Reglas muy adelantadas, cada 20 días, muy abundantes, durante mucho tiempo. Dolores agudos en el bajo vientre y en la región sacrolumbar, evitando a la enferma caminar.

Dolores en las vértebras lumbares, con agravación por la presión y que irradian a las piernas. Sensación como si los vestidos estuvieran húmedos a nivel de la espalda. Pies fríos al permanecer en la cama (Sep.).

Eczema en todo el cuerpo con prurito intenso, con agravación por la noche cuando el enfermo se desnuda, después del baño, por el calor y por pensar en su padecimiento, con agravación por el agua fría (Graph.). Eczema seco (Ars.) o con escurrimiento con aspecto rojo vivo y muy doloroso.

Eritema con nódulos subcutáneos, indurados y puntos pequeños bronceados como si se hubieran dado toques de nitrato de plata en la piel.

Transpiración con el ejercicio físico o mental más leve, sudores durante el sueño, sudores que manchan de amarillo la ropa.

CLÍNICA

Estado tuberculínico o tuberculoso. T. K. frecuentemente está indicado en los estados crónicos en donde la persistencia de los síntomas agota al enfermo y otros tratamientos fracasan. Buscar con esmero las indicaciones homeopáticas de T. K. (síntomas descritos) y las indicaciones clínicas (constitución fosfórica, antecedentes hereditarios o personales, examen iridoscópico, etc.). No dar jamás un nosode al azar sino únicamente cuando esté bien indicado. La determinación para el empleo de una toxina diluida no se debe establecer únicamente sobre una concordancia homeopática, sino que implica siempre la necesidad de un “diagnóstico de fondo” establecido sobre un estudio morfológico y clínico del enfermo.

DOSIS

200 ó Mil.